Creía odiarte, creía odiarte y sentía que eras responsable de mis "desgracias" amorosas, creí que gracias a ti no había establecido una relación amorosa "saludable" el simple hecho de saber de tu existencia me repugnaba, me provocaba malestar e incluso asco ya que tu eras el culpable...ahora facebook me ha sugerido que te agregue como amigo, me sorprendió saber que tenías activa una red social, es más, que le supieras a una computadora, siendo que tu eras tan "out" con eso de la tecnología.
Vi tus fotos, no sentí la más mínima emoción negativa, sentí nada y me fascino, me gustó saber que ya no te odiaba y me sorprendió saber que te odiaba, ahora comprendo que no fuiste responsable de nada, simplemente respondiste a mi petición, bailaste conmigo esa danza enfermiza que terminó con una amistad que años atrás habíamos construido, veo que ha sido lo mejor que nos ha pasado, eso me provoca felicidad.
Me encanta saber que no te odio, que no eres responsable ni mucho menos el culpable de nada, me hayas tratado como me hayas tratado, simplemente respondiste a mis peticiones implícitas, mis peticiones no verbales...
No hay comentarios:
Publicar un comentario